Detrás de Coraline
- 9 ene 2018
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Quizá una de las obra maestras de la década 2000-2010 Coraline no es tan solo una aventura trepidante acompañada de la música de Bruno Coulais y con la dirección de Henry Shelik ( Pesadilla antes de navidad). La película Coraline no es tan solo una película: es una auténtica obra de arte plástico.
Cada animador sacaba a la semana 7,2 segundos limpios de animación para la película. ¿Aqué se debe esto? A QUE ESTABAN ANIMANDO MALDITOS MUÑECOS CUADRO A CUADRO. Cada fotograma de esa película es una fotografía tomada con el con el movimiento manual generado or un animador que movía unos pocos milimetros el brazo de un personaje o cambiaba la boca de este otro. Coraline se puede ver aún en el museo que tiene Laika (su productora) en Hollywood. Unas asombrosas maquetas y unos asombrosos materiales que revolucionaron la estética de lo que era el cine para mi













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